Entrevista con Scott Lynch, Autor Nominado al World Fantasy Award

Lynch1Otro de los invitados de honor en FinnCon fue Scott Lynch, autor norteamericano de fantasía, conocido por su serie de novelas del Caballero Bastardo. A donde quiera que fuera, lo seguía un grupo de fans vestidos como algunos de sus personajes. Según su página oficial él ha desempeñado una variedad de trabajos que incluye lavaplatos, mesero, asistente de mesero, diseñador de páginas web, gerente de oficina y escritor free lance: en la actualidad se desempeña como bombero voluntario. Su primera novela Las Mentiras de Locke Lamora, fue comprada por Simon Spanton de Orin Books en agosto de 2004 y se publicó en junio de 2006 tanto en los Estados unidos como en Inglaterra. Este libro fue finalista al World Fantasy Award en 2007

Interview With World Fantasy Award Nominee Author Scott Lynch. Lynch ha sido nominado al premio John W. Campbell para mejor escritor novel en 2007 y 2008. Ha recibido el Sydney J. Bounds Best Newcomer Award de la Sociedad Británica de Fantasía (British Fantasy Society) en 2008. A pesar de la banda de fans, Amazing Stories encontró un tiempo para hacerle algunas preguntas.

Tanya Tynjälä para Amazing Stories: Dijiste en tu discurso que naciste para ser escritor, que desde muy niño sabías que querías ser escrito, pero que primero fuiste un fan. ¿Cómo fue la transición de lector a escritor?

Scott Lynch: Fue el tipo de experiencia que muchos tienen: tomas conciencia de que un dibujante hace cómics y que un escritor hace libros. Una escritora fue a visitar nuestro colegio cuando tenía once años. Había sido premiada con las medallas Newberry and Caldecott, los más grandes premios en literatura infantil. Era la primera vez en mi vida que conocía a un verdadero escritor. Retrospectivamente fue cómico porque en medio de todos esos niños asombrados por el hecho de ser ella una escritora, Recuerdo que todo los que nos decía era cuán miserable era ser escritor, que no se ganaba nada de dinero y que en consecuencia era mejor para nosotros no ser escritores. Pero cuando tienes once años, no le prestas atención a esa clase de cosas. Es por eso que, aunque suene raro, de alguna manera ella fue mi inspiración. De allí en adelante yo sabía que podía ser escritor, porque había gente de verdad que iba por la vida haciendo eso como oficio. No me di cuenta de la parte amarga hasta años después. Por otro lado no puedo recordar una parte de mi vida en la que no haya sido lector. Lo que sí recuerdo es cuándo aprendí a leer, fue alrededor de los tres o cuatro años. Leía todo el tiempo. Leía muchos libros de historia cuando era chico y luego ciencia ficción al las mentirasllegar a la secundaria. Para mí fue natural la idea de en algún momento producir mis propias historias. Leer y escribir van básicamente mano a mano.

AS: ¿Cuáles son tus referencias como escrito y cómo han influenciado en tu escritura?

SL: Mis mayores referencias cuando estaba en la secundaria eran numerosos escritores de ciencia ficción: Frank Herbert, David Brin, Isaac Asimov. Margaret Atwood también fue una gran influencia durante mi adolescencia, he leído todo lo que caía en mis manos de Margaret Atwood. También el cyberpunk me ha influenciado empezando por William Gibson, Pat Cadigan, Bruce Sterling, Rudy Rucker, pero sobre todo Gibson. Muy pronto tomé conciencia del estilo de prosa de Gybson, esa cualidad de golpe visceral que tenía. Es lo primero que traté de emular durante esos años. Ese tipo de estética sigue conmigo en la actualidad. Ya más mayor leía más fantasía que ciencia ficción: Ursula K. Le Guin –aunque ella escribe ambas-, Michael Moorcock, eventualmente Jack Vance y Fritz Leiber quienes también son importantes influencias estilísticas en mí, a quienes conscientemente trato de emular.

AS: La serie del Caballero Bastardo es bastante larga, siete libros y no todos han sido escritos. ¿Así lo planeaste desde el principio o es un universo que está creciendo a medida que escribes?

SL: Sí que está bastante bien planeado, bastante detallado. Pero trato de hacer cada novela más o menos una historia completa más que una “primera parte”. El objetivo con la primera novela fue escribir un libro que invite secuelas pero que no las requiera. Pero desde el principio iba a ser una larga secuencia.

AS: ¿No temes que se convierta en otra Canción de Hielo y Fuego, que llegue a ser más larga?

SL: Sí he estado pensando en esa posibilidad, pero mi primera regla al escribir esta serie es que dije que serían siete libros y no puedo romper esta regla. Quiero decir que cuando tenga tanto material que no caben en siete libros, pues algo de eso tiene que desaparecer. Es una regla muy firme la de los siete libros, sin excepciones y es como voy a lidiar con eso. Mi editor tiene cierta flexibilidad en cuanto al tamaño de los libros que puede publicar, por lo que podría suceder que cuando empiezas a contar las palabras te das cuenta que tu manuscrito es muy grande para publicarlo en un solo volumen. Pero quizá nunca nos enfrentaremos con ese problema pues estoy muy consciente de la cantidad de palabras.

AS: ¿Cómo evitas repetirte al escribir siete historias con los mismos personajes?

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SL: Sí, puede ocurrir que olvidas lo que has escrito, que los eventos se entremezclan en tu memoria. Idealmente tomas notas, muchas y tienes archivos bien organizados. Algunos escritores son muy buenos con esto y otros no. Yo tengo archivos, no puedo decir que estén muy bien organizados, pero allí están y me ayudan a recordar aunque aún no hay encontrado el sistema perfecto con el cual trabajar. Es una cuestión de ser extremadamente cuidadoso. Algunos escritores son sumamente cuidadosos en los detalles al escribir una saga y a otros les importa un pepino. No estoy pretendiendo ser muy bueno en los detalles pero he tomado la decisión de que no dejaré que me importe un pepino. Creo que esa es mi arma secreta: estar consciente de los detalles y tratar de ser muy cuidadoso con ellos.

AS: En un momento de tu presentación empezaste a discutir con tus fans si debías o no matar a un personaje. Tú estabas muy decidido a matarlo, pero ellos no estaban de acuerdo, por lo que me pregunto: ¿cuánto escuchas a tus fans?

SL: Esta es una pregunta difícil, porque tienes influencias que compiten. Obviamente debes prestar atención a lo que los fans piensas, necesitas sus opiniones, tienes que saber lo que les gusta. Pero lo que debes recordar es que de todas las personas que leen tu libro, solo un pequeño porcentaje se identificarán como fans. Es fácil sentarse en un bar y hablar con ciertas personas que son lectores entusiastas, y que definitivamente se identifican como tales, y olvidar que no son el mercado en su totalidad. Nos creamos estos pequeños cuartos de artífico y perdemos de vista el tamaño real del mercado. Digamos que a un libro de fantasía le va muy bien y vende 50,000 copias: 20,000 de esas personas jamás va a prestar atención a páginas web, no va a congresos, etc. Saben lo que les gusta y compran un libro. Apenas si saben que el autor existe. Otro porcentaje puede que sepa que el autor existe y compra los libros de ese autor y digamos que un diez o veinte por ciento puede que lea reseñas, sepa que existen comunidades y finalmente quizá un 5 por ciento realmente participen en fórums, es decir que están fuertemente envueltos en las conversaciones al respecto, van a convenciones y se consideran fans. Entonces puedes tener una imagen desproporcionada de lo que los compradores de tus libros quieren si solo escuchas a los fans. Es así como convertimos la pequeña cantidad de ruido en la red, Twitter, Facebook, en esta percepción de una avalancha masiva de opiniones que realmente no existe. En conclusión: hay que escuchar a los fans, pero no hay que ver su tamaño fuera de proporción. Y lo más importante: no debes perder tu habilidad de sorprenderlos porque es parte de para lo que están: para ser sorprendidos. Si pierdes la habilidad de ser sorpresivo, sorprendente y diferente, si solos les das exactamente lo que esperan, irónicamente dejan de ser fans porque te vuelves aburrido. Así que tu comunidad de fans es un placer y una trampa, debes tener mucho cuidado con la posición que les das.

AS: Tu último trabajo: Queen of the Iron Sands tiene elementos de ciencia ficción mientras que tus trabajos anteriores son estrictamente fantasía. ¿Encuentras alguna diferencia en el proceso de escribir fantasía o ciencia ficción?

SL: La ciencia ficción y la fantasía han sido siempre lo que puedes llamar “primas hermanas”, han estado siempre muy cerca la una de la otra. Para mí son solo dos sabores diferentes del mismo género. Cuando hablamos de género, hablamos al mismo tiempo de identidades comerciales, cómo se les coloca en los anaqueles en las librerías y todo lo demás. Queen of the Iron Sands fue creada con la idea de emular el estilo serial de ese tipo de ficción muy popular durante los 40 y 50: el romance interplanetario y romance en el estilo de “Los tres mosqueteros”. Es definitivamente una ciencia ficción que posee algunos conceptos más bien fantásticos. La ciencia en Queen of the Iron Sands es tan ridícula que tiene que ser fantasía, a pesar de que tenga bases científicas. Fue creada para ser un claro homenaje a un tiempo en la literatura en donde esos dos sabores se encontraban frecuentemente juntos.

AS: Puesto que le hice la pregunta a Elizabeth (Bear), como que estoy forzada a hacértela también. ¿Cómo evitas celos o envidia P1020502al estar en una relación con otro escritor?

SL: Para mí no es difícil salir con una escritora. Por suerte ambos hemos empezado la relación cuando nuestras carreras gozaban de cierto suceso. Bear es un nombre bien establecido en la ciencia ficción y la fantasía y tiene un número significativo de premios. Lo sé porque cuando me quedo en su casa, escribo en una mesa que está cerca de ellos. Es decir que literalmente escribo a la sombra  de sus Hugos. Mis libros también han sido nominados para algunos premios importantes y considerando que muchos escritores nunca son nominados, pues el solo serlo ya es fantástico. Por otro lado mis libros han sido un éxito durante los pasados siete años. La cosa es que ambos tenemos algo que contribuir a la literatura, los dos tenemos carreras relativamente sólidas. Vengo de una relación en donde mi ex esposa no era escritora y francamente para mí el hecho de que Elizabeth entiende todo, sabe cómo es la industria y sus prácticas, cuánto tiempo tenemos que esperar hasta que nos paguen, que no tengo que explicarle toda la historia y viceversa… estar en la misma onda al respecto puede ayudar a hacer todo realmente fácil.

AS: ¿En qué estás trabajando en estos momentos?

SL: En mi cuarta novela, The Thorn of Emberlain, un par de historias que le debo a gente y definitivamente debo terminar de trabajar en una nueva novela corta, The Mad Baron’s Mechanical Attic, cuya fecha de entrega está bastante vencida. El pobre Bill Schafer de Subterranean Press merece un mejor trato. Esta sería parte de la historia que entraría entre mi tercera y cuarta novela y que enlaza ambas historias. Y eso es lo que tengo para el resto del año.

Los libros de Scott Lynch en español (Alianza Editorial, colección Runas)

Las mentiras de Locke Lamora (Versión en papel y e-book)

Mares de Sangre bajo los Cielos Rojos (Versión en papel y e-book)

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