Amazing Stories

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Como prometido, he aquí el recuento de Fantastika 2013, que se llevara a cabo del 18 al 20 de octubre.
El evento se realizó en Dieselverkstaden (Literalmente el taller diesel), un centro cultural a las afueras de Estocolmo. El lugar era fantástico, cerca se encontraba un centro comercial e inclusive el hotel en donde la mayoría se hospedó. El en centro cultural se exhibía una muestra sobre visiones utópicas en cómics suecos (Utopiska Visioner). En el mismo centro se encuentra también el Museo Rural de Estocolmo y en ese momento presentaban la muestra “Una Bomba Atómica sobre Estocolmo”. Como ven, todo estaba a tono con el evento.
Los invitados de honor fueron Jo Walton, Lavie Tidhar, KarinnTdibeck (GoH de Suecia) y Johan Anglemark fue el fan invitado de honor. Una cosa que es necesaria aclarar es que estas convenciones tanto en Suecia como en Finlandia están bastante enfocadas a la literatura. Se presentan algunas películas, se discuten algunas series (como por ejemplo el Dr. Who, que fue el tema de un panel), o la importancia del heavy metal para la ciencia ficción, pero más que nada se habla, discute, come y respira libros.
P1020370Hubo de todo un poco, desde talleres de Klingon y danza medieval, hasta homenajes a desaparecidos maestros del género como Jack Vance, Philip K. Dick o Ian Banks. Lamentablemente por culpa de mi gripe no puede asistir a todo lo que me hubiera gustado, así que solo les comentaré sobre los paneles a los que asistí.
El primero fue bastante curioso, se trataba de películas basadas en los cuentos de los hermanos Grimm que se filmaron en la República Democrática Alemana y Checoslovaquia durante los años 1950 a 1989. Thomas Recktenwald explicó con ejemplos concretos en qué diferían estas películas de las versiones “capitalistas”. Y es que en una sociedad totalitaria hasta el hecho de mostrar el castillo del rey rodeado de un muro se prestaba a interpretaciones equívocas.
Luego estuve presente en el panel sobre fantasía urbana. La moderadora era Marianna Leikomaa y los panelistas María Turtschaninoff, Nene Ormes y John Berlyne. Justo alguien me había pedido un cuento de fantasía urbana y no tenía ni idea de lo que era. Marianna, moderó muy bien el panel, dando suficiente información a los desubicados como yo y ofreciendo material fresco a los amantes del género (y resulta que yo también he escrito algunos textos de fantasía urbana, después de todo). Nene es la que tenía una definición más radical del género, mientras los otros eran un poco más flexibles. Sin embargo todos coincidieron en lo básico: y es que para que sea fantasía urbana, la historia debe tener elementos fantásticos (tradicionales o no), pero ubicados en el presente y por supuesto, preferiblemente en una ciudad. Como ejemplo dieron los libros de Charlaine Harris, en los que se basa la popular serie de televisión “true blod”.
Y eso fue todo por el primer día, porque la fiebre me llevó al hotel al terminar este panel.
El sábado asistí a “Construyendo mundos en la literatura”, “¿Cómo armar una trama?”, “Entre barcos espaciales y máquinas a vapor” (steampunk, por supuesto) y entrevisté a Lavie Tidhar (También tomé fotos al taller de danza medieval… y me compré una buena cantidad de libros usados)
En el panel de “Construyendo mundos en la literatura” se discutió la pertinencia de tener bien claro lo que me gusta llamar, parafraseando a Eco, los mundos posibles en la obra literaria. Este panel estuvo moderado por Patrick Centerwall y entre los panelistas se encontraban Michael Cobley, John Meaney, y Jo Walton. Todos sin excepción coincidieron en la importancia de estructurar en detalle el mundo posible, sin embargo admitieron utilizar solo un pequeño porcentaje de esa información en el libro. En otras palabras ellos saben mucho más de sus personajes y sus historias de lo que realmente ponen en el texto. Según los autores así se logra que el texto sea verosímil. Algunos hacen apuntes de ese mundo posible, otros inclusive mapas, pero todos desarrollan intelectualmente muchos más de lo que termina en el papel. Ellos también admitieron que lo hacen porque si bien el autor necesita tener bien claro lo que está escribiendo, mucha de esa información no es relevante para el lector. Es cuestión de tener armada una solida estructura cohesiva y coherente para asegurar la verosimilitud. Por supuesto que en el transcurso del relato puede haber cambios, al ser en muchos casos la escritura casi una manifestación orgánica (¿Ya les ha pasado que un personaje literalmente los “guía” por otro camino?), sin embargo si se tiene en principio una estructura sólida, los cambios no perturban sino más bien enriquecen el texto.
El panel de “¿cómo armar una trama?” fue igualmente interesante pues probó una vez más que cada escritor tiene su propio método y que mientras le funcione, no hay problema. La moderadora fue Ylva Spångberg, quien admitió estar especialmente interesada en el tema, pues tiene problemas para crear una trama. En el panel se encontraban Jo Walton, Michale Cobley y Hannele Mikaela Taivassalo. La respuesta más curiosa vino de Jo Walton, quien confesó no ser muy buena creando tramas y que más bien lo que hace es crear el personaje y armar la historia alrededor de él o ella, según sus propias palabras “Los personajes vienen con su propia trama”. Algunos dijeron no tener una idea fija del final al momento de escribir, pues si ya sabían en qué terminaba la historia, entonces ya no la encontraban interesante y más bien les aburría. Eso sí: una cosa es no tener fijo el final y otra cosa es saber a dónde van sus personajes y la historia. En eso todos estuvieron de acuerdo: es importante saber a dónde va todo. En eso hicieron eco al panel anterior. En cuanto a “trucos” para imaginar tramas, uno que resultó curioso es escribir sobre algo que odiamos, según los panelistas es como poner “sal en el helado”.
El panel sobre steampunk ofreció no solo información sobre la literatura en ese género, sino también sobre los fans. Así pues la mayoría en la comunidad Steampunk es P1020364bastante joven y entre otras cosas se dedican a construir las máquinas que aparecen en los textos y cómics. Una cosa que no sabía (y no se burlen los amantes del género) es que las heroínas tienen fuertes personalidades en ese género y que por otro lado se valoriza al “ingenuo solitario”. Por otro lado se comentó que el género está cambiando, que ya no se trata solo de “piratas espaciales”, o de idealizar la época de la revolución industrial. Este último cambio no solo se manifiesta en el arte, sino también en los fans, quienes en vez de escoger vestuario “romántico” de época, se visten más bien como el obrero que trabajaba con las máquinas de vapor. Este panel estuvo moderado por Tommi Persson y participaron Anna Davour, Nene Ormes y Lavie Tidhar
Para terminar asistí a la entrevista que Marianna Leikomaa hiciera al fan invitado de honor Johan Anglemark, uno de los más activos en organizar congresos y el causante de que muchos hayamos regresado a casa con la maleta llena de libros, pues como presidente de la Fundación en Memoria de Alvar Appeltofft, se encontraba vendiendo libros de segunda mano a precios realmente irresistibles (SAAM, fundación que ofrece anualmente una beca a proyectos destacados dentro del fandom sueco. Alvar fue un legendario fan de ciencia ficción, fallecido en 1976).
EL domingo estuve presente en el panel de “política en la ciencia ficción”, “¿Dónde están las escritoras de ciencia ficción?” y por supuesto en la de ciencia ficción escrita en otros idiomas que el inglés.
En el panel de política en la ciencia ficción (un punto que sigue siendo importante en el género) participaron Jerry Määttä, Lavie Tidhar, John-Henry Holmberg y Michael Cobley, el moderador fue Glenn Petersen. Desde siempre se ha utilizado la ciencia ficción con motivos políticos, tanto en el capitalismo como en el comunismo. Era en muchos casos la única manera de criticar a la sociedad. Es evidente que se sigue utilizando como casi un arma política, con temas de acuerdo a nuestra realidad histórica. Así pues hay un interés por los grupos minoritarios y los problemas de género. Entre los temas a tratar de los grupos minoritarios estuvo por supuesto la religión, lo que causó un pequeño revuelo en el panel. John-Henry Holmberg mencionó en algún momento que de todas maneras las religiones eran supersticiones sin sentido, a lo que Lavie Tidhar replicó que la gente de ciencia ficción busca una forma de transcendencia y que eso incluía la religión. Dos polos se establecieron al estar Jerry Määttä de acuerdo con Lavie, mientras que Michael Cobley estaba de acuerdo con la posición de John-Henry. Yo pienso que en todo caso la religión es parte importante de la sociedad actual pues es causante de serios conflictos, por lo que sí es pertinente plantearlo como tema dentro de la ciencia ficción, sea cual sea la posición de ese planteamiento, es decir se esté a favor o en contra. Lavie finalmente hizo un comentario muy pertinente al notar que en ese tipo de paneles por lo general se discutía la visión de los escritores occidentales sobre los grupos minoritarios, en vez de dar la palabra a los propios escritores de esos grupos. Por otro lado también lamentó la ausencia de mujeres en el panel. Para lo primero quizá tenga una respuesta. Y es que si me invitaron a Fantastika, es porque quizá sea la única escritora profesional latinoamericana que vive en un país nórdico. Es decir, tampoco es que haya mucha gente disponible. Me supongo que lo mismo sucede en el Hispacón, cuando se trata de discutir temas más en concordancia con escritores nórdicos, por ejemplo. Simple y llanamente cada quién se mueve en su círculo cercano y no se trata de discriminación, sino de ausencia del factor humano. Para lo segundo, pues no tengo respuesta. Entre las escritoras había muchas feministas y como el feminismo también es una posición política, no sé porqué no fueron invitadas.
P1020395Y hablando del tema, el panel “¿Dónde están las escritoras de ciencia ficción?”, estuvo también candente. El moderador fue Jukka Halme y participaron Mia Franck, Karin Tidbeck, Jo Walton y representando al mundo editorial Ian Sales y John Berlyne. Si se ha comprobado que la mayoría de los lectores de ciencia ficción y fantasía son más bien lectoras, ¿cómo es posible que hayan más escritores hombres que mujeres entre los publicados? ¿Es que todavía una mujer debe escoger un seudónimo “masculino” para poder ser publicada? Estas fueron algunas de las interrogantes que se tocaron, sin evitar pasar por el conflicto en las convenciones Norte Americanas, en donde muchas mujeres han revelado haber sido maltratadas o acosadas sexualmente. Las escritoras afirmaron saber de una discriminación evidente hacia las mujeres de parte sobre todo de las editoriales, a lo que John Berlyne respondió que en realidad no existe un complot contra las mujeres. Hay que aclarar que la agencia literaria de Berlyne (The Zeno Agency) es un caso aparte en el mundo de las publicaciones, al ser especializada en ciencia ficción y tener reputación por seguir muy de cerca a sus clientes. Por otro lado la queja de las mujeres no solo se limita a la ciencia ficción y la fantasía, yo he visto casos similares en el “mainstream” también. Ian Sales mencionó como ejemplo el caso de fantásticas escritoras de décadas anteriores que están al parecer olvidadas, mientras a los escritores les fue mucho mejor. Para mí es siempre interesante escuchar estos reclamos, pues Finlandia parece ser un caso aparte en el mundo literario. La mayoría de las escritoras del género son mujeres y muchas de las editoriales están dirigidas por ellas. Una de las cosas que se buscaba en este panel era soluciones para incrementar el estatus de las escritoras, quizá la solución es lo que ocurrió en Finlandia, que las escritoras se unieron para crear sus editoriales y publicar a más mujeres, no por el simple hecho de ser mujeres, sino porque hay muchas que no pueden entrar a las editoriales tradicionales. Una vez hecho esto, empezar a formar un sólido equipo de estudio y de crítica literaria. La unión hace la fuerza, dicen y en el caso de Finlandia eso fue lo que sucedió: ante la cantidad de publicaciones, comentarios, estudios, críticas, etc. el mainstream ya no pudo ignorar a esas escritoras. La interrogante sería entonces ¿Es posible lograr eso en otros países? Sobre estos y otros temas me explayaré en la entrevista que realicé a Jo Walton.
Finalmente llegué con voz al panel en el que participaba activamente: la ciencia ficción escrita en otros idiomas que no sea inglés. Participaron también Lavie Tidhar, Karin Tidbeck , Thomas Recktenwald y como moderador Rolf Andersen. Lavie escribe directamente en inglés, pero su participación en el panel se debía sobre todo a que hasta hace poco escribía un blog en el que trataba de recopilar la ciencia ficción que se hace en el mundo (The World SF Blog). También ha realizado las antologías “The apex book of world sf” 1 y 2. Un tercer número está planeado para 2014. Justamente él opinó que traducir al inglés sería una buena manera de dar a conocer la ciencia ficción hecha en el mundo. Pero el panel no solo se dedicó a tratar de encontrar una manera de difundir la ciencia ficción internacional, también se discutieron los temas tratados en diversos países, lo que hace justamente la diferencia y la riqueza de la ciencia ficción y las dificultades a las que se enfrentan los escritores de ciencia ficción y fantasía en sus respectivos países. Al parecer es común que las editoriales tradicionales acepten publicar ciencia ficción y fantasía con el label de “jóvenes adultos”, como si los “adultos” no estuviesen interesados en esos temas. Yo pensaba que publicar en pequeñas editoriales especializadas y cruzar los dedos para que la crítica se fije en el libro, auto publicar para poder ver concretizado el trabajo de tanto tiempo y todos los otros avatares a los que se enfrentan los escritores latinoamericanos, eran exclusividad de ellos, y al parecer en otros países, inclusive en inglés, se sigue teniendo prejuicios en cuanto al género y las publicaciones resultan difíciles.
Pero quizá esta sensación de estar marginados por los “escritores de verdad”, es lo que hace que la gente de ciencia ficción sea muy unida. En las convenciones a las que he asistido siempre se hacen nuevos amigos, nuevos contactos, nacen proyectos. Estas y otras razones me hacen decir que a pesar de la gripe esta convención fue en general y en lo personal un completo éxito.

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