Amazing Stories

Reflexiones ante el nuevo año, sobre cachorritos, maistream, el género, Caitlyn Jenner y todo lo que se me pasa por la cabeza

Estoy ante la página en blanco, con dos libros que he prometido reseñar en la lista de espera (Les prometo a Laura Ponce y Cristian Londoño que el próximo año sí lo hago, sin falta), y la perspectiva de despertarme mañana a las 6 am para ir a trabajar. (Porque sí: hay gente que trabaja el 31 de diciembre)

No tengo muchas granas de escribir pero hay algo que me está dando vueltas en la cabeza desde mi último post. Y es que algunos han reaccionado mal ante mi “poca solidaridad” con un escritor maistream que se ha pasado dizque a la fantasía. Yo no niego que cada quien tenga  derecho a escribir lo que se le venga en gana, si no me emociono con su participación no es ni por envidia o por miedo a que “contamine”el género (que para eso ya tenemos a los cachorritos). Simple y llanamente resulta que estuve muy envuelta en el maistream en Perú (es más, muchos dilettanti creen que en realidad escribo poesía, por la cantidad de poetas que frecuentaba – está demas decir que un dilettanti ni lee mis libros, ni a los poetas en cuestión) y sé muy bien lo que piensan. Recuerdo que al publicar mi primer libro un “amigo” me preguntó con una sonrisita burlona: “Así que te intereza la sub-literatura”.

Sí al parecer es sub-literatura lo que escribimos. Y también al parecer esta “sub” se ha puesto de moda. La prueba es que ese “amigo” publicó un libro con cuentos de vampiros. Es decir que no solo se subió al coche aprovenchandose de nuevos lectores, sino que además lo hizo de la manera más fácil: usando personajes más que estereotipados. Debo reconocer que el libro no está mal escrito, pero igual me molesta que se ponga a escribir algo solo porque está de “moda”. En primer lugar a mi me molesta la gente que no es consecuente con sus ideas, (si yo considero que algo es sub-literatura, pues no me pongo a escribir en ese género, por más de moda que esté) en segundo lugar me parece una falta de respeto para los amigos que han trabajado para que el género llegue a donde está.

Tampoco me parece válido pensar que es beneficioso para el género que un escritor “consagrado” escriba un libro. Eso es tan falso como decir que Caitlyn Jenner es una digna representante de la comunidad transgénero. Temo más bien que este es un intento de volver “mainstrean” al género, cosa que se está buscando también en los Estados Unidos, con el resultado de los cachorritos que ya conocemos.

Lo que siempre me ha gustado del fandom es su libertad, su apertura hacia todos y todas. Eso se está revirtiendo en USA y eso porque un grupúsculo de dinosaurios se cree con derecho a decir lo que es o no es la ciencia ficción. Poner parámetros es característica del mainstream y no me gustaría ver que se comenten los mismos errores en la ciencia ficción latinoamericana. Espero que no.

Aprovecho este artículo un poco tirado de los pelos, para agradecer a los lectores, a los miembros del blogteam de español (les prometo que el próximo año me ocuparé mejor de ustedes), y anunciarles que el próximo año tenemos bloggers nuevos, incluído un blogger finlandés.

Feliz año nuevo.

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